hernia discal – Ruta 57 MX https://blog.ruta57.mx ¿Que hacer por la Ruta 57? Fri, 06 Mar 2026 19:54:13 +0000 es hourly 1 https://blog.ruta57.mx/wp-content/uploads/2025/11/cropped-ruta-57-1-32x32.png hernia discal – Ruta 57 MX https://blog.ruta57.mx 32 32 ¿Necesito cirugía de hernia discal? https://blog.ruta57.mx/salud/necesito-cirugia-de-hernia-discal/ Thu, 19 Feb 2026 22:15:57 +0000 https://ruta57.mx/?p=1033 ¿Cuándo es necesaria la cirugía en una hernia discal L5-S1?

Encontramos esta información útil para personas que sufren de esta sintomología, esta pequeña nota escrita por el Dr. José Francisco Lizón Aguilar, pueda ayudar a orientar mas sobre el tema si sufres de este padecimiento.

La hernia discal L5-S1 es, junto con la L4-L5, una de las alteraciones más frecuentes de la columna lumbar. Esto se debe a que este segmento soporta gran parte del peso corporal y participa de forma constante en los movimientos cotidianos. Cuando el disco intervertebral de esta zona se ve afectado, pueden aparecer síntomas como dolor lumbar, ciática y, en situaciones más avanzadas, debilidad muscular, pérdida de fuerza, alteraciones sensitivas o dificultad para caminar.

Ante un diagnóstico de hernia discal L5-S1 y tras convivir durante semanas o meses con dolor, es habitual que surja la duda: ¿es necesario operar este tipo de hernia o puede tratarse sin cirugía?

La hernia discal lumbar aparece cuando parte del disco se desplaza fuera de su posición habitual y entra en contacto con las raíces nerviosas, provocando dolor y otros síntomas neurológicos. En la mayoría de los casos, este proceso tiene una evolución favorable y la hernia puede reducirse de forma espontánea en un plazo aproximado de seis semanas.

Durante este periodo inicial, el tratamiento suele ser conservador e incluye medidas como medicación antiinflamatoria, fisioterapia y ejercicios específicos orientados a aliviar el dolor y mejorar la movilidad.

Sin embargo, cuando el paso del tiempo no trae mejoría o los síntomas empeoran, puede ser necesario valorar una intervención quirúrgica. La cirugía se plantea principalmente cuando el dolor se vuelve persistente, limita de forma importante la vida diaria o impide mantener posturas básicas como estar sentado o de pie. También está indicada ante la aparición de signos neurológicos relevantes, como pérdida de fuerza, debilidad progresiva, alteraciones del control de esfínteres o la presencia de un síndrome de cola de caballo.

Situaciones en las que no se recomienda operar

Aunque la hernia discal L5-S1 puede requerir cirugía en casos concretos, lo más habitual es que no sea necesaria. Existen varios escenarios en los que la intervención no está indicada:

  • Dolor leve o controlable, que permite mantener la actividad diaria con tratamiento conservador.
  • Evolución favorable, incluso aunque la mejoría sea gradual, gracias a fisioterapia, medicación o infiltraciones.
  • Hallazgos en pruebas de imagen que no explican los síntomas, cuando la resonancia muestra una hernia que no se corresponde con el dolor del paciente.
  • Ausencia de afectación neurológica, sin pérdida de fuerza ni alteraciones de la sensibilidad asociadas a compresión nerviosa.

¿En qué consiste la operación de una hernia discal?

El objetivo de la cirugía de hernia discal es eliminar el fragmento del disco que comprime las estructuras nerviosas, con el fin de aliviar el dolor y recuperar la función neurológica. Existen distintas técnicas quirúrgicas, siendo las más utilizadas la microdiscectomía y la cirugía endoscópica avanzada.

Microdiscectomía

La microdiscectomía es una técnica quirúrgica clásica que se realiza mediante una incisión de varios centímetros en la espalda. A través de ella, el cirujano accede al disco herniado utilizando un microscopio quirúrgico para retirar el material que comprime el nervio.

Aunque es una técnica eficaz, requiere seccionar músculo y retirar estructuras como ligamentos o pequeñas porciones óseas, lo que puede aumentar el dolor postoperatorio, el riesgo de complicaciones y el tiempo de recuperación. La estancia hospitalaria suele ser más prolongada que con técnicas mínimamente invasivas.

Fuente: https://www.topdoctors.es/articulos-medicos/cuando-es-necesaria-la-cirugia-en-una-hernia-discal-l5-s1/

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¿Hernia Discal? Primeros síntomas https://blog.ruta57.mx/salud/hernia-discal-primeros-sintomas/ https://blog.ruta57.mx/salud/hernia-discal-primeros-sintomas/#respond Thu, 19 Feb 2026 19:06:39 +0000 https://ruta57.mx/?p=1086 Encontramos útil esta información para todas las personas interesadas o que se encuentran lamentablemente en esta situación, el Dr. Augusto Atilio Covaro, nos comenta lo siguiente:

¿Qué no debo hacer si tengo una hernia cervical?

Los síntomas de una hernia discal cervical son dolor irradiado hacia el hombro, brazo, contractura muscular y malestar como cefaleas y mareos. El dolor puede alternar como sensación de quemazón o ardor, y si el compromiso del nervio es severo puede incluir pérdida de fuerza del territorio muscular afectado. Por ello, es necesario detectarlo y acudir a un especialista.

Si tienes una hernia cervical, hay varias actividades y comportamientos que deberías evitar para prevenir el empeoramiento de tus síntomas y facilitar la recuperación. Aquí hay algunas recomendaciones sobre lo que no debes hacer:

  1. Evitar movimientos bruscos: no realices giros o movimientos repentinos del cuello, ya que esto puede agravar la hernia y aumentar el dolor.
  2. No levantar objetos pesados: evita levantar cargas pesadas o realizar esfuerzos excesivos, ya que esto puede ejercer presión adicional sobre la columna cervical.
  3. No mantener posturas inadecuadas: evita sentarte o estar de pie en posiciones incómodas durante períodos prolongados. Mantener una buena postura es importante para reducir la tensión en el cuello.
  4. No ignorar el dolor: si sientes dolor intenso o síntomas nuevos (como debilidad en los brazos o manos), no lo ignores. Busca atención médica para evaluar tu situación.
  5. No realizar ejercicios de alto impacto: evita actividades físicas de alto impacto, como correr o saltar, que pueden agravar los síntomas.
  6. No usar almohadas inapropiadas: no utilices almohadas demasiado altas o duras al dormir, ya que pueden forzar el cuello en una posición incómoda. Opta por una almohada que mantenga la alineación adecuada de la cabeza y el cuello.
  7. No fumar: fumar puede afectar negativamente la circulación sanguínea y la salud general de los tejidos, lo que podría complicar la recuperación.
  8. No automedicarte sin consultar a un médico: aunque algunos medicamentos de venta libre pueden ayudar a aliviar el dolor, es importante no exceder las dosis recomendadas ni usar medicamentos sin consultar a un profesional de salud.
  9. No descuidar el tratamiento recomendado: si te han prescrito fisioterapia u otros tratamientos, no los omitas ni los interrumpas sin consultar a tu médico.

Recuerda que cada caso es único, por lo que es fundamental seguir las recomendaciones específicas de tu médico o especialista en columna vertebral.

¿Qué opciones de tratamiento existen para la hernia discal cervical?

El tratamiento para una hernia discal cervical puede variar según la gravedad de los síntomas, la ubicación de la hernia y la respuesta del paciente a las terapias iniciales. Aquí hay algunas opciones de tratamiento que se consideran comúnmente:

  1. Tratamiento conservador
  • Medicamentos: los analgésicos pueden ayudar a aliviar el dolor. En algunos casos, se pueden recetar medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINEs) o relajantes musculares.
  • Fisioterapia: un fisioterapeuta puede diseñar un programa de ejercicios específicos para fortalecer los músculos del cuello y mejorar la flexibilidad, lo que puede ayudar a aliviar el dolor y prevenir futuros episodios.
  • Inyecciones epidurales: las inyecciones de corticosteroides en el espacio epidural pueden reducir la inflamación y el dolor en algunos pacientes.
  1. Tratamiento quirúrgico

Si los tratamientos conservadores no son efectivos después de un período adecuado (generalmente varias semanas a meses), o si hay síntomas severos como debilidad muscular o pérdida de función, se puede considerar la cirugía. Algunas opciones quirúrgicas tras la discectomía del disco herniado incluyen:

  • Fusión cervical: después de una discectomía, se puede realizar una fusión entre las vértebras adyacentes para estabilizar las vértebras adyacentes.
  • Reemplazo del disco cervical: en lugar de fusionar las vértebras, se puede colocar una prótesis de disco cervical tras realizar la discectomía.
  1. Enfoques alternativos

Algunos pacientes encuentran alivio con enfoques complementarios, aunque su eficacia puede variar:

  • Acupuntura: puede ayudar a aliviar el dolor en algunas personas.
  • Quiropráctica: ajustes quiroprácticos pueden ser útiles para algunos pacientes, pero deben ser realizados por profesionales capacitados y con experiencia en problemas cervicales.

Mantener un peso saludable, practicar ejercicios regularmente y adoptar buenas posturas al sentarse o trabajar pueden ayudar a prevenir problemas futuros.

Fuente: https://www.topdoctors.es/articulos-medicos/que-no-debo-hacer-si-tengo-una-hernia-cervical/

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Hernia Discal, ¿Qué es? https://blog.ruta57.mx/salud/hernia-discal-que-es/ Wed, 18 Feb 2026 00:42:25 +0000 https://ruta57.mx/?p=1039 Hernia discal: conoce sus síntomas y las opciones de tratamiento

Encontramos útil esta información ya que la hernia es muy común entre nosotros, por lo que estar informados nunca está de más, según el Dr. Domingo Lombao Iglesias, nos comenta lo siguiente:

La hernia discal es una afección frecuente que afecta la columna vertebral, provocando dolor, rigidez y, en ocasiones, alteraciones en la sensibilidad o movilidad de brazos o piernas, según la zona afectada.

Los discos intervertebrales actúan como amortiguadores entre las vértebras, y cuando uno de estos discos se desplaza o se rompe, puede presionar los nervios cercanos, generando dolor y molestias. Aunque muchas personas asocian la hernia discal únicamente con la espalda baja, también puede aparecer en la zona cervical o torácica, afectando distintas funciones.

Síntomas más comunes

El dolor es el signo principal de una hernia discal, y su localización depende del segmento afectado de la columna. En las hernias lumbares, el dolor suele irradiarse hacia la pierna (ciática), mientras que las hernias cervicales pueden causar dolor en hombros, brazos o manos, acompañado de hormigueo, debilidad o pérdida de sensibilidad.

Otros síntomas incluyen rigidez, dificultad para mantener la postura o disminución de la fuerza muscular. En algunos casos, la compresión nerviosa puede generar alteraciones en la vejiga o el intestino, por lo que ante cualquier síntoma grave es crucial buscar atención médica inmediata.

Diagnóstico y evaluación

El diagnóstico de la hernia discal se basa en la historia clínica, exploración física y pruebas de imagen. La resonancia magnética es la herramienta más habitual para visualizar los discos y la posible compresión nerviosa.

La evaluación completa permite determinar la gravedad de la lesión y orientar el tratamiento más adecuado, desde abordajes conservadores hasta opciones quirúrgicas en casos seleccionados.

 

Tratamientos conservadores

La mayoría de las hernias discales pueden manejarse con tratamientos conservadores, que incluyen reposo relativo, fisioterapia, medicación antiinflamatoria o analgésica y ejercicios específicos para fortalecer la musculatura lumbar o cervical.

La fisioterapia juega un papel fundamental, ya que ayuda a mejorar la postura, flexibilizar la columna y reducir la presión sobre los nervios. En ocasiones, se puede recomendar tratamiento con infiltraciones para disminuir el dolor localizado y la inflamación.

Opciones quirúrgicas

Cuando el dolor es intenso, persiste pese a los tratamientos conservadores o existen complicaciones neurológicas, el especialista puede valorar la cirugía. La intervención más habitual es la discectomía, en la que se retira la porción del disco que comprime el nervio. En casos específicos, se puede realizar una microdiscectomía o una fusión vertebral si existe inestabilidad.

Las técnicas mínimamente invasivas han reducido significativamente los tiempos de recuperación y el riesgo de complicaciones, permitiendo al paciente retomar sus actividades en semanas.

Prevención y hábitos saludables

Mantener una buena postura, fortalecer la musculatura de espalda y abdomen, evitar el sobrepeso y practicar ejercicio físico de manera regular son estrategias clave para prevenir hernias discales o reducir el riesgo de recurrencia. Además, aprender técnicas correctas de levantamiento de pesos y ergonomía laboral ayuda a disminuir la presión sobre la columna.

La importancia del seguimiento médico

El seguimiento médico es fundamental para controlar la evolución de la hernia discal y ajustar el tratamiento según los síntomas y la recuperación.

La combinación de tratamiento conservador, hábitos saludables y, en los casos necesarios, intervención quirúrgica permite a la mayoría de los pacientes mejorar significativamente su calidad de vida y retomar su actividad cotidiana sin dolor.

Síntomas de hernia discal

Fuente: https://www.topdoctors.es/articulos-medicos/hernia-discal-opciones-tratamiento/

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