Alimentación Correcta – Ruta 57 MX https://blog.ruta57.mx ¿Que hacer por la Ruta 57? Mon, 13 Apr 2026 20:45:14 +0000 es hourly 1 https://blog.ruta57.mx/wp-content/uploads/2025/11/cropped-ruta-57-1-32x32.png Alimentación Correcta – Ruta 57 MX https://blog.ruta57.mx 32 32 Fibromialgia https://blog.ruta57.mx/nutricion/fibromialgia/ Mon, 13 Apr 2026 20:44:25 +0000 https://ruta57.mx/?p=1878 Aliméntate bien contra la fibromialgia.

La fibromialgia se define como una enfermedad de condición dolorosa (no articular) que involucra la musculatura. Es la causa más común de un dolor muscular crónico y generalizado.

Esa es su  principal característica presenta dolor generalizado y crónico (más de 3 meses de duración). Además, para diagnosticarla debe existir dolor cuando se realiza una presión con los dedos en, aproximadamente, 11 de los 18 puntos del cuerpo que son clave.

Alteraciones más comunes

Se ha comprobado científicamente que existen alteraciones en neurotransmisores del dolor. La más importante se encuentra en la serotonina, que interviene en la inhibición de las sensaciones dolorosas y se encuentra muy disminuida en personas con fibromialgia. Aunque también puede haber alteraciones en la dopamina y las endorfinas, entre otros.

Los síntomas que aparecen más frecuentemente son:

  • Alteraciones en el ritmo del sueño
  • Alteraciones psicológicas
  • Disminución de la fuerza
  • Dolor en el aparato locomotor
  • Cansancio extremo

Tratamiento de la fibromialgia

La fibromialgia es una enfermedad crónica y por lo tanto no tiene cura. El tratamiento debe ir enfocado a mejorar los síntomas que sufre la persona y a mejorar su calidad de vida.

Lo más recomendable es realizar una actuación multidisciplinar donde intervengan diversos tratamientos:

  • Farmacológico (analgésicos, antiinflamatorios, antidepresivos…)
  • Fisioterapia
  • Psicoterapia
  • Deportivo
  • Nutricional

Alimentación en la fibromialgia

Por lo general, en el organismo de las personas con fibromialgia se produce una pérdida crónica de calcio y magnesio. Además, también es frecuente encontrar un déficit de Selenio, Zinc, Iodo, Hierro y Vitamina D.

Las proteínas deben aportar el 15% de la energía que se consume a lo largo del día y la mayoría deben ser de origen vegetal. Los alimentos recomendados son el pescado, las legumbres y el huevo. En el caso de los hidratos de carbono, los azúcares deben representar el 45% de la energía que se consume a lo largo del día. Se recomiendan los tubérculos, la verdura, la fruta y en menor cantidad los cereales. Por último, las grasas (en su mayoría ácidos grasos monoinsaturados), deben representar el 35% de la energía consumida.

Uno de los principales objetivos nutricionales para tratar las enfermedades autoinmunes como la fibromialgia es potenciar el sistema inmunitario a través de un buen consumo de vitaminas, minerales y proteínas.

Las principales recomendaciones dietéticas para la fibromialgia son:

  • Realizar una alimentación basificante, es decir, rica en minerales como el magnesio, el calcio y el potasio, y pobre en sodio (sal)
  • Hacer un buen aporte de antioxidantes: vitamina C, A, E, Selenio, Zinc y fitoquímicos como los flavonoides o la quercetina.
  • Hacer una ingesta correcta de vitamina D para asegurar la absorción del calcio a nivel intestinal.
  • Consumir Omega-3 por su efecto antiinflamatorio y mejora de los estados de depresión.
  • Consumir vegetales crudos en las comidas principales para aumentar el aporte de vitaminas antioxidantes.
  • Para asegurar un buen aporte de energía y nutrientes se recomienda fraccionar bien la comida en 5 tomas al día.

Créditos

Este artículo está inspirado en el contenido publicado por Júlia Farré Moya , en Top Doctors.

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La alimentación como aliada ante el dolor https://blog.ruta57.mx/nutricion/la-alimentacion-como-aliada-ante-el-dolor/ Fri, 20 Mar 2026 04:00:38 +0000 https://ruta57.mx/?p=1339 La alimentación como aliada en el tratamiento del dolor

El dolor, especialmente cuando se vuelve persistente, suele estar relacionado con procesos inflamatorios mantenidos en el tiempo. La alimentación participa directamente en estos mecanismos, porque los nutrientes pueden favorecer o reducir la inflamación.

Por ello, determinados cambios dietéticos pueden contribuir a mejorar la percepción del dolor y complementar los tratamientos médicos establecidos.

No se trata de sustituir terapias, sino de ofrecer un apoyo nutricional que ayude a que el organismo responda mejor.

¿Qué alimentos pueden favorecer la inflamación y aumentar el dolor?

Algunos hábitos alimentarios pueden estimular una inflamación más elevada. Esta inflamación no siempre es visible, pero suele reflejarse en una mayor sensibilidad al dolor o en la persistencia de síntomas músculo-esqueléticos.

Los grupos de alimentos que con más frecuencia actúan como favorecedores de inflamación son:

  • Azúcares añadidos: su consumo en exceso puede alterar la respuesta metabólica y favorecer la inflamación de bajo grado.
  • Ultraprocesados: contienen grasas poco saludables, aditivos y sal en cantidades significativas.
  • Carnes procesadas: su contenido en grasas saturadas, aditivos, exceso de sodio, etc., puede agravar la inflamación.
  • Aceites refinados muy ricos en omega-6: presentes en frituras comerciales y snacks, que provocan un desajuste entre el consumo de Omega-3 y 6.

Reducir su presencia no implica eliminarlos totalmente, sino priorizar un patrón alimentario más equilibrado y basado en alimentos frescos.

¿Qué alimentos pueden ayudar a reducir el dolor?

Determinados compuestos presentes en los alimentos pueden actuar como moduladores naturales de la inflamación y, por tanto, del dolor.

Los más destacados son:

  • Grasas saludables: los omega-3 presentes en pescado azul, semillas de chía o nueces favorecen una respuesta antiinflamatoria. Son especialmente relevantes en dolores articulares o musculares de evolución prolongada.
  • Vegetales variados: las verduras y hortalizas aportan antioxidantes naturales que ayudan a contrarrestar el estrés oxidativo. Cuanto más colorido sea el plato, mayor variedad de compuestos beneficiosos.
  • Fruta fresca: frutas como las bayas, la naranja o la manzana contienen flavonoides y vitaminas que contribuyen al equilibrio inflamatorio.
  • Especias con potencial antiinflamatorio: la cúrcuma, el jengibre o el romero contienen compuestos bioactivos que pueden modular la respuesta del organismo ante procesos inflamatorios.
  • Legumbres y cereales integrales: su fibra ayuda a mantener una microbiota intestinal equilibrada, aspecto que hoy se sabe que influye en la percepción del dolor.
Foto de Alexy Almond: https://www.pexels.com/es-es/foto/foto-de-persona-sosteniendo-tenedor-3758028/

¿Puede la microbiota influir en la sensación de dolor?

La microbiota intestinal participa en múltiples funciones del organismo: regulación inmune, equilibrio hormonal, producción de compuestos antiinflamatorios y comunicación con el sistema nervioso. Cuando la microbiota está alterada, puede favorecer estados inflamatorios que contribuyen a la aparición o intensificación del dolor.

Promover una microbiota saludable mediante fibra, alimentos fermentados o legumbres puede contribuir a mejorar la respuesta al dolor crónico.

¿Qué patrones dietéticos se asocian más a la reducción del dolor?

Más que alimentos aislados, los estudios señalan que los patrones alimentarios globales son los que más influencia tienen en la percepción del dolor.

  • Patrón antiinflamatorio: basado en alimentos frescos, frutas, verduras, legumbres y pescado azul. Tiende a reducir la inflamación de bajo grado.
  • Patrón rico en alimentos de origen vegetal: aunque no excluye los productos animales, otorga prioridad a vegetales, frutos secos y semillas. Estos elementos proporcionan antioxidantes y fibra que ayudan a equilibrar la respuesta inflamatoria.
  • Patrón bajo en ultraprocesados: una reducción significativa de productos muy procesados puede ser suficiente para notar una mejoría del malestar asociado a ciertos tipos de dolor.

¿Existen alimentos específicos para cada tipo de dolor?

No existe un alimento concreto que elimine el dolor, pero sí se observan beneficios en determinados cuadros:

  • Dolor articular o reumático: puede mejorar con un aporte adecuado de omega-3, vitamina D y antioxidantes.
  • Dolor muscular: un correcto consumo de proteínas y minerales como magnesio puede apoyar la función muscular.
  • Dolor asociado a migrañas: algunas personas identifican mejoría al evitar desencadenantes como chocolate muy procesado, embutidos o quesos curados.

La respuesta es individual, por lo que conviene adaptar las recomendaciones a cada caso.

¿Qué cambios sencillos pueden incorporarse en el día a día?

  • Incluir pescado azul de 1 a 2 veces por semana.
  • Aumentar el consumo de verduras en comidas y cenas.
  • Sustituir snacks ultraprocesados por frutos secos sin sal.
  • Utilizar especias naturales para realzar sabores.
  • Optar por cereales integrales en lugar de refinados.
  • Mantener una hidratación adecuada.

Estos ajustes no requieren grandes esfuerzos y pueden aportar beneficios progresivos.

¿Es suficiente la alimentación para reducir el dolor?

La alimentación no sustituye tratamientos médicos ni farmacológicos. Sin embargo, sí puede ser un complemento valioso tanto para mejorar la respuesta al tratamiento como para reducir la sensación de dolor a medio y largo plazo.

Créditos

Este artículo está inspirado en el contenido publicado por el Déborah García Cabrera, Nutricionista de Top Doctors

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